Locas y locos lindos se aposentan en tierra
Hemos soltado nuestra tristeza dolorosa y nostálgica.
Hemos abierto nuestro corazón y nuestra alma a que la uña delicada y amorosa de la Vida nos saque las zonas muertas que nos intoxicaban.
Abrimos nuestras plumas de cóndores del Sur, sobrevolamos la abundancia de la Pacha Mama y la fertilizamos con los detritos de lo que fue nuestro dolor.
Ya somos saludables nuevamente. Ya salimos de la jaula que hería nuestra piel, nuestros músculos y nuestros huesos, y tendimos nuestras alas al aire y al sol. El rocío les dió humedad y vida. Los granos de la Tierra nos devolvieron la fuerza. La jaula siempre estuvo abierta, solo que hoy nos animamos a volar.
Hoy lanzamos a los cuatro vientos nuestra voz de amor, de fé, de esperanza.
Y hoy anidamos en lo alto del Aconcagua, donde las estrellas alumbran nuestro destino de Hombres y Mujeres de Paz, de Gente de Paz.
Emma Violeta Chauvy